¿Qué es un tumor pélvico?

Celia de 57 años buscó atención médica por aumento del vientre de 3 meses. El médico le encontró una masa en la pelvis al realizar el examen ginecológico y la ecografía sin poder precisar el órgano de origen, informándole que tenía un tumor pélvico.

Celia aún no entiende bien a que se refierió el médico con tumor pélvico.

Lo primero que le explico es que un tumor pélvico puede ser de cualquiera de los órganos que se alojan en la pelvis:

  • Puede ser de un órgano de la reproducción como el ovario, el útero o las trompas de Falopio.
  • También puede ser de la vía urinaria ubicada en la pelvis, por ejemplo de la vejiga.
  • Incluso podría originarse en el recto, parte del colon, o asa intestinal delgada ubicada en la zona, todas ellas del aparato digestivo, o;
  • Puede ser de los tejidos blandos o huesos de la pelvis

En segundo lugar, le explico que la dificultad para hallar el origen suele deberse a que el tumor ha crecido y comprometido varios órganos a la vez, o los ha desplazado u ocultado.

Tercero, le explico que es importante conocer el origen y naturaleza del tumor, ya que de esto depende las opciones de tratamiento y el pronóstico. Para ello, pueden ser necesarios varios estudios adicionales como tomografías, resonancia magnética, colonoscopia, marcadores tumorales y hasta exploración quirúrgica con biopsia.

El tumor puede ser de naturaleza benigna, si no ha invadido otros tejidos ni órganos; o, maligno, ha invadido los tejidos cercanos y saltado a órganos alejados (metástasis).

Aprovecho para darle ejemplos de tumores según el origen y naturaleza:

  • Cuando los tumores se originan en el útero suelen ser miomas, de naturaleza benigna; o, raramente pueden ser sarcomas, de naturaleza maligna. También pueden originarse en la capa interna del útero: cáncer de endometrio
  • Los tumores de ovario o trompas uterinas pueden ser benignos o malignos, y de cada uno hay gran variedad.
  • Los tumores de tejidos blandos malignos son raros, por lo general son sarcomas; los benignos son más frecuentes, por ejemplo, lipomas y fibromas.

En suma, un tumor pélvico puede ser maligno o benigno, y puede haberse originado en cualquiera de los órganos de la pelvis, suele ser necesario varios estudios incluyendo cirugía para asegurar el diagnóstico y tratamiento.

Herida en cuello uterino

«Herida» en cuello uterino es un término no médico. Es usado de forma inapropiada para referirse a diferentes hallazgos.

Ectropión (o ectopia) cervical

El uso inapropiado más común es para referirse al ectropión o ectopia cervical, un cambio normal del cuello uterino que suele ocurrir en mujeres jóvenes.

En el ectropión, el tejido delicado casi transparente que habitualmente está oculto recubriendo el canal endocervical (que comunica el cuello uterino con el interior del útero), se desarrolla y sale hacia la superficie externa del cuello uterino bajo la estimulación de las hormonas femeninas dando el aspecto de una zona roja central como de una erosión (herida).

A la izquierda, cuello normal; a la derecha, otro cuello normal con ectropión

El ectropión no requiere tratamiento salvo en casos excepcionales. Es advertido por que puede provocar un flujo vaginal limpio y trasparente en cantidad aumentada, que corresponde a moco normal; pero, que puede preocupar a la mujer que lo tiene. El flujo vaginal puede ser tan preocupante que conlleve al uso inapropiado de antibióticos y/o cauterizaciones del cuello uterino.

Sospecha de cáncer

El término «herida» en el cuello uterino, a veces, puede ser usado para describir la sospecha de un tumor maligno ulcerado del cuello uterino.

Lo más apropiado sería manifestar la sospecha y que el caso sea evaluado por el especialista en ginecología oncológica. Usualmente estos casos requieren biopsia de la «herida» para confirmar/descartar la sospecha.

A la izquierdo, un cuello uterino normal; a la derecha, otro tumoral

El tratamiento de estas «heridas» del cuello uterino dependerá del resultado de la biopsia y evaluación del especialista.

Inflamación

El término «herida» en cuello uterino, también puede ser usado para describir el aspecto enrojecido que puede tomar el cuello uterino debido a inflamación. La presentación de síntomas ginecológicos de pocos días de evolución suelen aclarar el diagnóstico. El tratamiento resuelve el problema a los pocos días de iniciadas las molestias.

Conclusión

En suma, el hallazgo de una «herida» en el cuello requiere una adecuada evaluación y cuando corresponda tratamiento.

  • Siempre que exista la sospecha de malignidad, la evaluación debe ser realizada por el especialista en ginecología oncológica.
  • Lo ideal sería descartar el uso de este término inespecífico.

Lesiones de cuello uterino en tiempos de COVID-19

A 4 meses de iniciada la pandemia de la COVID-19 en el Perú, muchas mujeres con lesiones de cuello uterino aún no reciben atención debido a la restricción de la consulta ambulatoria y la cirugía programada por las medidas de control del coronavirus.

Pero, no todas las lesiones de cuello uterino necesitan atención en el corto o mediano plazo. una buena proporción puede ser atendida con seguridad cuando mejore el control de la pandemia de COVID-19.

¿Qué lesiones de cuello uterino necesitan atención en el corto y mediano plazo?

Las lesiones de cuello uterino que necesitan atención a pesar de las restricciones y los riesgos actuales ocasionados por el coronavirus son las siguientes:

  • Carcinoma infiltrante o micro infiltrante.
  • Lesiones escamosas de alto grado asociadas a alto riesgo de cáncer de cuello uterino: NIC 2 (displasia moderada), NIC 3 (displasia severa, carcinoma in situ).
  • Lesiones glandulares de alto riesgo como adenocarcinoma in situ.
  • Sospecha de cáncer o lesión de alto riesgo por citología (Papanicaou) anormal: carcinoma, lesión escamosa intraepitelial de alto grado (LEIAG, HSIL), células escamosas atípicas sospechosas de lesión de alto grado (ASCH), células glandulares atípicas sospechosas de neoplasia (AGUS, AGC).

¿Qué lesiones de cuello uterino pueden esperar?

Puede diferirse la atención de las lesiones de bajo grado, o la presencia de virus de papiloma humano de alto riesgo no asociada a lesión.

Excepción: infección por virus del papiloma 16 o 18 sin lesión asociada, en quién es no se puede evaluar adecuadamente el cuello uterino mediante colposcopía.

Complicaciones y secuelas del Cono LEEP

En la mayoría el cono LEEP es seguro y solo provoca problemas menores. Las complicaciones serías son excepcionales.

La complicación más frecuente e inmediata del cono LEEP es el sangrado vaginal que suele ser leve. Raramente ocurre hemorragia que requiera evaluación de emergencia, que en la mayoría de veces, el médico, resuelve con facilidad.

Después del cono LEEP, es común que exude un líquido de aspecto sucio por vía vaginal durante varios días que corresponde al proceso normal de cicatrización. Es rara, la infección y cuando ocurre el exudado vaginal tiene mal olor, y acompañan escalofríos, fiebre y/o dolor en el vientre.

Se ha descrito las siguientes secuelas en un porcentaje menor de mujeres: parto prematuro (pretermino), ruptura prematura de membranas, estenosis del canal endocervical (estrechamiento). La ocurrencia de abortos es  secuela rara.

Para que tenga una idea más precisa sobre el riesgo de parto pretermino que se define como parto que ocurre antes de las 37 semanas de embarazo, una revisión de estudios encontró que el parto pretermino ocurre en el 9% de mujeres que tienen antecedente de cono LEEP y en el 5% de las que no tienen este antecedente. En otras palabras, encontró un riesgo de 4% de partos pretérmino por el LEEP, lo que significa que a un 96% la cirugía no le afecto en esta secuela.

¿Qué es el cono LEEP?

El procedimiento de escisión eléctroquirúrgico con asa del cuello uterino (LEEP por sus siglas en inglés) es una cirugía menor ambulatoria que retira el extremo del cuello uterino, incluyendo el área que contiene la lesión usando un asa termoeléctrica. Se realiza con anestesia local (despierta) y en algunos casos con sedación y analgesia (dormida).

La cantidad de tejido que se retira en extensión lateral y en profundidad es variable y depende de cada caso. En términos generales, después del procedimiento queda suficiente cantidad de cuello uterino para soportar las demandas del embarazo y el parto en la mayoría.

El cono LEEP está indicado para el diagnóstico y/o tratamiento de las lesiones precursoras del cáncer de cuello uterino:

  • Lesiones escamosas de alto grado ( NIC 2, NIC3)
  • Lesiones escamosas de bajo grado persistentes (NIC 1 de más de 2 años de evolución)
  • Lesiones glandulares ( Adenocarcinoma in situ)
  • Para descartar/confirmar lesiones o cáncer de cuello uterino, que no se manifiestan claramente.

Los cuidados que debe tener después de un cono LEEP son los siguientes:

  • Reposo en cama el primer día posterior a la cirugía
  • Actividad física suave y por lapsos de poca duración por 14 días
  • Evitar actividad física intensa (por ejemplo, rutinas de gimnasio, trabajo pesado, por al menos 6 semanas)
  • No relaciones sexuales por al menos 6 semanas

¿Es cierto que el virus del papiloma humano no puede ser eliminado?

Falso. La mayor proporción de virus de papiloma humano es eliminado del cuerpo por la respuesta inmunológica.  En otras palabras, el virus del papiloma humano provoca casi siempre infecciones transitorios.

Una proporción menor de virus de papiloma humano de alto riesgo es capaz de permanecer, provocando infecciones persistentes. Se considera persistente a una infección que dure más de un año.

Las infecciones persistentes por el virus del papiloma humano de alto riesgo pueden provocar lesiones escamosas de bajo grado, lesiones escamosas de alto grado o lesiones glandulares.

Si la lesión escamosa es de bajo grado, aún se le puede dar, bajo control médico estricto cada 6 meses, hasta 2 años para que el cuerpo la elimine, y lo hace en la mayor proporción de casos. Si el cuerpo no logra eliminar la lesión de bajo grado, debe ser tratada.

Las lesiones de alto grado y las lesiones glandulares requieren tratamiento, salvo casos excepcionales y bajo control estricto por el especialista.

Es posible que una pequeña proporción de infecciones por el virus del papiloma humano pasen desapercibidas y se manifiesten en la menopausia.

Lo que debe saber sobre el sangrado que ocurre con las relaciones sexuales

El sangrado postcoital es el que ocurre posterior al coito vaginal. Tiene varias causas. La más grave es el cáncer de cuello uterino; pero, es la menos frecuente.

Otras causas de sangrado postcoital más frecuentes y benignas son las siguientes:

  • Pólipo endocervical
  • Ectropión o ectopia
  • Cervicitis
  • Atrofia genital (en la menopausia)

Hay o otras razones de sangrado postcoital que son mucho menos frecuentes.

Lo importante ante un sangrado postcoital es acudir a consulta médica para descartar el cáncer de cuello uterino que es lo más grave, y una vez descartado pasar al tratamiento de la causa. En el caso de que el diagnóstico confirmara la malignidad, se debe iniciar el tratamiento que corresponda.

Por lo general, el diagnóstico se aclara con el examen ginecológico; pero, a veces, puele requerír ecografía transvaginal, colposcopia y biopsia.

Cuidado con el sangrado vaginal en la menopausia

El sangrado vaginal en la menopausia es un signo de alarma de cáncer; pero, no es sinónimo de cáncer. Cuando se presente es recomendable buscar asistencia médica para aclarar el diagnóstico.

Hay varias causas de sangrado vaginal en la menopausia, y la mayoría no son por cáncer.

Tenga en cuenta que el sangrado vaginal es de diferente intensidad y eso no hace la diferencia para el diagnóstico final. Puede ser un manchado sanguinolento que resulte ser de origen canceroso o una hemorragia que corresponda a una enfermedad benigna.

En caso de malignidad, el sangrado vaginal puede ser causado por un cáncer de vulva, de vagina, de cuello uterino, de endometrio, de cuerpo uterino o raramente de ovario.

En caso de sangrado en la menopausia, no lo deje a ver que pasa, consulte.

6 síntomas de alarma de cáncer ginecológico

Preste atención ante los siguientes síntomas, pueden indicar cáncer ginecológico:

  1. Sangrado vaginal en la menopausia
  2. Sangrado vaginal que no corresponde a la menstruación
  3. Sangrado vaginal con las relaciones sexuales
  4. Flujos o descensos de más de 2 semanas que no ceden con óvulos ni tratamientos habituales
  5. Aumento de volumen abdominal que no corresponde a aumento de peso por comer más.
  6. Erosiones, úlceras o tumores en vulva que tienen más de 2 semanas y no ceden con tratamientos habituales

No dude en buscar ayuda médica especializada.