¿Es cierto que las pacientes con cáncer de mama no deben vacunarse contra la COVID-19 del lado operado?

Sí, es cierto. Algunas pacientes con cáncer de mama deben evitar la vacuna contra la COVID-19 en el lado de la cirugía.

A las pacientes con cáncer de mama que han tenido cirugía de extracción de los ganglios axilares (disección radical de axila o mastectomía radical) se les recomienda evitar la aplicación de inyectables, incluida la vacuna contra la COVID-19, en la extremidad del lado operado por el riesgo de celulitis.

Las pacientes que no requirieron cirugía en la axila, o a quienes solo les realizaron la biopsia del ganglio centinela, no tienen el riesgo mencionado. Sin embargo, deben advertir a su oncólogo en caso tengan un control clínico o de imágenes de la mama a pocos días de la aplicación de la vacuna contra la COVID-19, ya que puede ocurrir un aumento de volumen de los ganglios axilares del lado de la vacunación, que cause preocupación innecesaria.

La efectividad de la vacuna contra la COVID-19 es menor en la paciente con cáncer. ¿Cierto o falso?

Es probable que sea cierto. Se presume que los pacientes oncológicos que tengan afectada la inmunidad al momento de la aplicación de la vacuna contra la COVID-19 podrían tener una menor respuesta inmune.

Por el momento, solo se puede suponer que la efectividad de la vacuna sea afectada por el cáncer, ya que todavía no se cuenta con información científica comprobada.

Los pacientes podrían estar especialmente afectados en su respuesta inmune en la fase de aplicación de quimioterapia o recibiendo radioterapia que irradie extensamente la médula ósea. También en los pacientes con neoplasias activas de la sangre o del sistema linfático (de defensa del cuerpo), como la leucemia o linfoma.

Tengo cáncer ¿Puedo recibir vacuna contra la COVID-19?

Sí. Los pacientes con cáncer pueden y es recomendable que se vacunen contra la COVID-19. Consulte a su médico tratante el momento más apropiado para vacunarse.

También pueden vacunarse contra la COVID-19 los pacientes oncológicos que ya recibieron tratamiento, estén o no en seguimiento.

Tengo programada una mamografía a pocos días de la vacuna COVID-19 ¿Puede interferir?

En algunas pacientes la vacuna contra la COVID-19 puede provocar aumento de volumen de los ganglios linfáticos de la axila. Informe a su médico de esta coincidencia. El informe de la mamografía podría alarmar innecesariamente.

Detección precoz de cáncer de ovario

A la fecha de redacción, no existe un método eficaz para detectar temprano el cáncer de ovario. Esta limitación de la medicina afecta a muchas mujeres que desarrollan cáncer de ovario y recién pueden ser diagnosticadas cuando es avanzado.

El cáncer de ovario temprano es altamente curable solo con cirugía; pero, es difícil de diagnosticar. En tanto, el cáncer avanzado de ovario es difícil de controlar a costa de tratamientos complejos de cirugía, quimioterapia y a veces de terapia biológica, y suele ser el estado habitual de diagnóstico.

Ecografía ginecológica

La ecografía anual de la zona ginecológica podría detectar varios cánceres precoces de ovario; sin embargo, este método no es seguro porque podría dejar pasar los de rápido crecimiento debido a que en el lapso anual entre controles podría quedar largo.

Dicho con ejemplo, después de tener una ecografía normal de chequeo, en una mujer podría crecer un cáncer de ovario rápidamente hasta un estado avanzado antes de que pueda ser detectado temprano por el siguiente control.

En el otro extremo, la ecografía puede inducir a intervenciones quirúrgicas innecesarias.

Marcador tumoral CA125

El CA125 es un marcador de cáncer de ovario que se busca en la sangre; pero, tampoco asegura la detección temprana, pues suele estar elevado recién cuando el cáncer de ovario es avanzado.

Síntomas de alarma

Es importante estar alerta a los signos de alarma del cáncer de ovario, inclusive si tuviera una ecografía ginecológica normal de pocos meses:

  • Aumento del volumen abdominal que no se explica por otras razones
  • Deseos frecuentes de ir al baño
  • Sensación de llenura habiendo comido poco
  • Dolor en el vientre
  • Sensación de bulto con movimientos bruscos como los que se hacen al correr, saltar.

Ninguno de los síntomas mencionados es típico del cáncer de ovario, es más, es frecuente que se deban a otras causas. Pero, es necesario actuar pronto, y solicitar una ecografía del área ginecológica cuando el estudio de las otras causas más frecuentes de los síntomas no encuentren el origen.

Conclusión

Con todas las limitaciones que tienen la ecografía del área ginecológica y el CA 125, estas siguen siendo las pruebas básicas para el diagnóstico del cáncer de ovario ante la presencia de cualquiera de estos síntomas inespecíficos, aun cuando muchas veces no logren identificarlo en estadio temprano.

¿Qué es el cono LEEP?

El procedimiento de escisión eléctroquirúrgico con asa del cuello uterino (LEEP por sus siglas en inglés) es una cirugía menor ambulatoria que retira el extremo del cuello uterino, incluyendo el área que contiene la lesión usando un asa termoeléctrica. Se realiza con anestesia local (despierta) y en algunos casos con sedación y analgesia (dormida).

La cantidad de tejido que se retira en extensión lateral y en profundidad es variable y depende de cada caso. En términos generales, después del procedimiento queda suficiente cantidad de cuello uterino para soportar las demandas del embarazo y el parto en la mayoría.

El cono LEEP está indicado para el diagnóstico y/o tratamiento de las lesiones precursoras del cáncer de cuello uterino:

  • Lesiones escamosas de alto grado ( NIC 2, NIC3)
  • Lesiones escamosas de bajo grado persistentes (NIC 1 de más de 2 años de evolución)
  • Lesiones glandulares ( Adenocarcinoma in situ)
  • Para descartar/confirmar lesiones o cáncer de cuello uterino, que no se manifiestan claramente.

Los cuidados que debe tener después de un cono LEEP son los siguientes:

  • Reposo en cama el primer día posterior a la cirugía
  • Actividad física suave y por lapsos de poca duración por 14 días
  • Evitar actividad física intensa (por ejemplo, rutinas de gimnasio, trabajo pesado, por al menos 6 semanas)
  • No relaciones sexuales por al menos 6 semanas

¿Es cierto que el virus del papiloma humano no puede ser eliminado?

Falso. La mayor proporción de virus de papiloma humano es eliminado del cuerpo por la respuesta inmunológica.  En otras palabras, el virus del papiloma humano provoca casi siempre infecciones transitorios.

Una proporción menor de virus de papiloma humano de alto riesgo es capaz de permanecer, provocando infecciones persistentes. Se considera persistente a una infección que dure más de un año.

Las infecciones persistentes por el virus del papiloma humano de alto riesgo pueden provocar lesiones escamosas de bajo grado, lesiones escamosas de alto grado o lesiones glandulares.

Si la lesión escamosa es de bajo grado, aún se le puede dar, bajo control médico estricto cada 6 meses, hasta 2 años para que el cuerpo la elimine, y lo hace en la mayor proporción de casos. Si el cuerpo no logra eliminar la lesión de bajo grado, debe ser tratada.

Las lesiones de alto grado y las lesiones glandulares requieren tratamiento, salvo casos excepcionales y bajo control estricto por el especialista.

Es posible que una pequeña proporción de infecciones por el virus del papiloma humano pasen desapercibidas y se manifiesten en la menopausia.

Lo que debes saber para diagnosticar temprano el cáncer de vulva.

La vulva es accesible y la presencia de un cáncer en este órgano avisa; Sin embargo, es común diagnosticarlo avanzado ¿Porqué?

A continuación 3 razones que explican el problema:

  • La primera razón es que el cáncer de vulva es poco frecuente y no se difunde información sobre esta enfermedad. Por ello, es poco conocido.
  • Otra razón es que ocurre en mujeres mayores. El riesgo aumenta a partir de los 50 años. La vergüenza o darle poca importancia a los síntomas puede hacer que no se avise o no se busque atención médica oportuna y adecuada.
  • También contribuye, que la evolución sea lenta y a partir de otras enfermedades crónicas de la vulva. Esto puede hacer que la paciente y/o el médico no especialista subestime el riesgo de cáncer de vulva

Recomendaciones

Las siguientes recomendaciones pueden prevenir un cáncer avanzado de vulva:

Buscar atención médica especializada, que incluye la opinión de un ginecólogo oncólogo ante los siguientes síntomas:

  • Picazón persistente de la vulva que no mejora con tratamientos habituales (cremas, ungüentos)
  • Persistencia por más de dos semanas de «bultitos», erosiones, úlceras o nódulos en la vulva a pesar de tratamiento médico (cremas, ungüentos).
  • Aparición de manchas en la vulva

Conócete, la inspección periódica de la vulva con un espejo te permite reconocer precozmente cambios de color (manchas blancas, rojas, negras) y aparición de lesiones tempranas.

La vulva es la parte más externa de los genitales, sólo basta colocar el espejo enfrente de ésta, y observar labios mayores y menores, el clítoris y la entrada vaginal entreabriendo los labios vulvares.

Es bueno aclarar que la mayor proporción de síntomas de picazón y lesiones en la vulva son causadas por problemas benignos; Pero, en caso de persistencia es necesario descartar malignidad.

Si ya tienes más de 50 años poner en práctica estas recomendaciones podría librarte de un cáncer de vulva avanzado.

Si eres menor de 50, y tienes antecedente de infección por virus del papiloma humano o tratamiento de una lesión del cuello uterino, también debes seguir estás recomendaciones.

En todo caso compartir esta información con amigos y familiares les puede ser muy útil.

Finalmente, la vacuna contra el Virus del Papiloma Humano, también puede ayudarle a disminuir el riesgo de cáncer de vulva.

Ventajas del tamizaje con Test de Virus de Papiloma Humano

El Test del Virus de Papiloma Humano tiene 2 grandes ventajas para las mujeres:

  1. Con cada toma se puede identificar a más del 90% de mujeres en riesgo de cáncer de cuello uterino; en comparación con el Papanicolaou, que identifica a sólo el 50%, y el test de IVAA, al 60%.
  2. Elimina la necesidad del chequeo frecuente. Se puede tamizar cada 3 a 5 años, superando a las otras pruebas en seguridad.

Entonces, con tan gran ventaja, ¿Porqué no se aplica universalmente?

La principal limitación: el precio no es accesible a todas. Pocos seguros privados la cubren y el sistema público, tampoco.

Importante: Que el precio de la prueba sea alto, no significa que su costo-beneficio sea bajo desde el punto de vista de Salud Pública. Se ha calculado, en varios entornos, que lo que se ganaría en vidas sanas y productivas, salvadas del cáncer de cuello uterino detectado y tratado precozmente superaría el costo adicional que demandan estás pruebas.

Vacuna reduce el 90% de riesgo de cáncer de cuello uterino

Esta es la gran noticia de los últimos años que ayudará en la prevención del cáncer de cuello uterino: ¡Se puede reducir el riesgo de enfermar de cáncer de cuello uterino con vacuna!.  Muchos aún no lo saben, inclusive algunos profesionales de la salud:
Aún más, tenemos varias opciones de vacuna: bivalente, tetravalente y nonavalente. Lo de valente significa que vale contra 2, 4 y 9 tipos de Virus de Papiloma Humano.
La vacuna bivalente o tetravalente puede reducir hasta en 70% el riesgo de cáncer de cuello uterino, y la nonavalente, en  90%.  Esto es un gran logro en la prevención del cáncer de cuello uterino; pero, sobre todo, es la base para erradicar la infección por varios Virus del papiloma Humano, si se consiguiera vacunar a la mayoría de la población.
De seguro, se estará preguntando ¿Cómo es que una vacuna contra el Virus del Papiloma Humano puede ayudaren la prevención del cáncer de cuello uterino?  La respuesta ya está demostrada científicamente: la infección por el Virus del Papiloma Humanoes la condición necesaria para que se desarrolle casi el 100% de cáncer de cuello uterino. En otras palabras, sin infección por el Virus del Papiloma Humano,  el cáncer de cuello uterino sería una enfermedad poco común.  La vacuna actúa evitando la infección por el Virus del Papiloma Humano.
Conviene informar que hay varios tipos de Virus del Papiloma Humano como lo estarán deduciendo, pero vale saber que no todos tienen la capacidad de provocar cáncer de cuello uterino. Entonces, se ha acordado en llamar Virus del Papiloma Humano de alto riesgo, a los que pueden llevar al cáncer, y Virus del Papiloma Humano de bajo riesgo, a los que no.
Es común que los Virus del Papiloma Humano de bajo riesgo provoquen lesiones del cuello uterino que pueden causar revuelo porque se confunden con lesiones que sí pueden desarrollarse en cáncer, son las llamadas Lesiones de Bajo Grado.  También es bastante frecuente que estos virus de bajo riesgo originen condilomas y verrugas genitales. Condilomas y verrugas pueden manifestarse de manera discreta e invisible, pero también desarrollarse en excrescencias feas que impresionan, pero no son cáncer y tienen tratamiento conservador.
Los Virus del Papiloma Humano de alto riesgo, pueden provocar cáncer de cuello uterino, pero no siempre y lo frecuente es que no. ¡Menos mal! porque algunos estudios han calculado que entre el 70 a 80% de mujeres con vida sexual activa han tenido contacto con algún Virus del Papiloma Humano de alto riesgo en algún momento de su vida. Para tener una idea más clara del riesgo veamos los números. Cada año, aproximadamente 15 de 100 (15%) mujeres se infectan con el Virus del Papiloma Humano de alto riesgo. En ese mismo lapso, mas o menos un 5% desarrolla lesiones en el cuello uterino que pueden terminar en cáncer de cuello uterino después de varios años de desarrollo; Sin embargo, solo el 2% son lesiones de alta posibilidad de ir a cáncer, el 3% restante (Lesiones de Bajo Grado) son de baja posibilidad. Por último, la incidencia anual de cáncer de cuello uterino (incidencia es como se le llama a la aparición anual de casos nuevos) en el Perú es de más o menos 32 de cada 100 000 habitantes. 
Pero el problema no deja de ser importante. Si se pone a hacer cuentas encontrará que 32/100 000 significa que en el Perú (con 30000000 de habitantes) cada año aparecen 9600 casos de cáncer de cuello uterino y fallecen por esa causa unas 3600, es decir fallecen unas 10 mujeres por día por este cáncer.
Reducir el riesgo significa que disminuye su posibilidad de hacer cáncer, pero no se elimina. Le queda riesgo de cáncer de cuello uterino (30% de riesgo con la bivalente/tetravalente y 10% con la nonavalente) inclusive después de vacunarse; pero, es un riesgo mucho menor.  Por esa razón, toda mujer vacunada debe continuar con chequeo periódicamente de rutina una vez que haya iniciado vida sexual y tenga más de 20 años.

¿Cuando es el mejor momento para vacunar contra el Virus del Papiloma Humano de alto riesgo? 

El mejor momento para vacunar es antes de iniciar la vida sexual y la razón es que el Virus del Papiloma Humano  se transmite por contacto sexual. Ya que no hay forma de predecir la edad de inicio de la vida y habiéndose encontrando excelentes respuestas inmunológicas en niñas y adolescentes, se recomienda la vacunación a partir de los 9 años.

¿Qué hay sobre los riesgos?

No se ha demostrado efectos adversos importantes por la vacuna. Se espera, en una proporción menor de vacunadas, que ocurran reacciones leves a moderadas de molestias transitorias semejantes a las que ocurren habitualmente después de la aplicación de cualquier vacuna.

Se han asociado varios problemas severos con la aplicación de la vacuna contra el Virus de Papiloma Humano. Sin embargo, en los estudios controlados (llamados de Fase III) en los cuales se compara a mujeres que se les aplicó la vacuna y mujeres que recibieron placebo de forma ciega (nadie sabía quien recibió que, se encontró que los efectos adversos serios aparecen en la misma proporción entre las mujeres que recibieron la vacuna y las que no. Esto indica que pueden aparecer problema serios en las niñas y adolescentes que no se pueden atribuir a la vacuna.

¿Es cierto que la vacuna tiene beneficios adicionales a la disminución del riesgo de cáncer de cuello uterino?

Sí. El Virus del Papiloma Humano de alto riesgo también aumenta el riesgo de otros cánceres  menos frecuentes que el de cuello uterino; pero, igual de severos  en su capacidad de causar padecimiento y muerte. Me refiero a los siguientes: cáncer de vagina, cáncer de vulva, cáncer de ano, cáncer de faringe, cáncer de lengua, cáncer de amígdalas,  cáncer de paladar blando, cáncer de pene (varón).  Por tanto, la vacuna contra el Virus de Papiloma Humano le reducirá el riesgo de desarrollar cáncer del cuello uterino y de todos estos otros órganos.

¿Cuantas dosis se aplican?
El esquema de vacunación estándar es de 3 dosis de vacuna, aplicadas al inicio, a los 2 meses (a 1 mes con la bivalente)  y a los 6 meses. Sin embargo, hay evidencia científica de que se puede usar un esquemas de 2 dosis igual de efectiva que el de 3 dosis en las niñas de 9 a 14 años. En este esquema se vacuna al inicio y a los 6-12 meses.

El esquema de tres dosis tampoco es fijo, puede variar para acomodar las 3 dosis en un lapso de 1 año en vez del lapso de 6 meses.

Los esquemas de 2 dosis a mujeres adultas consiguen protección; pero, con pequeña pérdida de la respuesta inmunológica.

¿Protege si se aplica en mujeres adultas?
Sí. Se puede obtener beneficio con la vacunación en el siguiente rango de edad 9 a 45 años de edad. La mayor reducción de riesgo lo obtienen las más jóvenes; pero las mujeres mayores aún obtienen beneficios.