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Adaptación al cáncer ginecológico

Es común y normal sentir que el mundo se acaba al recibir la noticia de tener cáncer. Pero, también es habitual que la mayoría, al tiempo, lo acepte e inicie el proceso de adaptación.

Sin embargo, hay que tener en cuenta que cada mujer, sentirá el golpe de diferente manera, de acuerdo a su edad, sus expectativas, su capacidad de recuperación emocional y física, su relación conyugal, su condición laboral, el tipo y estado del cáncer diagnosticado y sus alternativas de tratamiento, etc. Entonces, cada mujer deberá reponerse desde diferentes niveles de afectación.

Es que con el cáncer vienen varios cambios para la paciente y su entorno cercano, a los que tendrá que adaptarse. Al comienzo podría ser abrumador; pero, progresivamente estas nuevas exigencias y limitaciones podrán irse superando o paliando.

A continuación algunos factores que ayudan a la adaptación:

  • Conocer el tipo de tumor que se padece y el estado en que se encuentra.
  • Conocer las opciones de tratamiento, y sus posibles complicaciones y secuelas.
  • La fortaleza del entorno familiar
  • Un circulo de amigos fuerte
  • Una buena relación conyugal (si hubiere convivencia o matrimonio)
  • Accesibilidad a los servicios de salud (cobertura de seguro oncológico o respaldo financiero, cercanía o facilidad para el traslado a los centros de atención, disponibilidad de centros especializados, etc.)
  • Tener un buen estado físico y habito de ejercicio físico regular
  • Tener un buen estado nutricional (ni sobrepeso, ni desnutrición) con buenos hábitos de alimentación.

Conocimiento de la enfermedad

Conocer la enfermedad le ayudará a organizarse: ¿Qué tengo? ¿En que estado está? ¿Cuáles son las opciones de tratamiento? ¿cómo, dónde, cuándo y cuanto durarán los tratamientos? ¿Cuánto cuestan los tratamientos/son cubiertos por mi seguro? ¿Qué complicaciones podrían ocurrir, y como prevenirlas o reducirlas? ¿Qué expectativas me ofrecen los tratamientos? …

Para conocer la enfermedad pregunte a los médicos que la atienden. Puede ayudar el que pida que le escriban el tipo de cáncer que tiene y su estado. Así usted también podrá indagar por su propia cuenta, sin llegar al extremo de querer asimilar los detalles técnicos de su problema. Más bien enfóquese en conocer las recomendaciones de los grupos de ayuda y las asociaciones de pacientes con el mismo problema que usted padece. Estos pueden ser buenas fuentes de ayuda mutua, tips prácticos e ideas que la inspiren para que usted se sobreponga. Si busca segunda opinión contactarse con WhatsApp: +(51) 977-200-911 .

Para conocer las coberturas de su seguro pregunte a su asesor (seguros privados), en caso de tener ESSALUD verifique: si su seguro es regular (le cubrirá casi todo), o si es seguro potestativo (tiene algunas restricciones). En caso de tener un seguro con Plan de Aseguramiento Esencial en Salud verifique aquí que cánceres tienen cobertura. En caso de SIS, sepa que este se ajusta el Plan de Aseguramiento Esencial en Salud.

Para evaluación y costos de cirugías en la especialidad de Ginecología Oncológica en Lima sin cobertura oncológica escriba al WhatsApp: +(51) 977-200-911 .

No dude en manifestar sus temores, sus prioridades y sus necesidades de manera que con los médicos que la atienden elijan las mejores alternativas para usted. No tema hacer preguntas o pedir aclaración aunque parezca que sus inquietudes sean obvias, tontas o sin sentido.

Si tiene dificultades para fijar la información tome notas. Si puede estar acompañada durante las consulta, mejor. Esta persona podría ayudarle a tomar notas, hacer preguntas y apoyarle emocionalmente.

El poder de las buenas relaciones

Una red de relaciones bien cultivadas puede convertirse en uno de los pilares más importantes para superar o sobrellevar el cáncer. Familiares, parientes, amigos, el cónyuge pueden favorecer mucho. Déjese ayudar.

Su relación conyugal es una de las más susceptibles a sufrir daño si padece un cáncer ginecológico. Si tiene una relación estable y madura ayudará mucho el apoyo de su cónyuge. Sí su relación se encontrara en problemas podría afectarse más. En todo, caso, si su relación es rescatable, procure cuidarla.

El diagnóstico de cáncer de cuello uterino es el que puede afectar más la relación de pareja, al añadir el sentimiento de decepción por la presunta traición amorosa, o la sensación de culpabilidad en caso de una vida sexual inestable, teniendo en cuenta la vinculación entre este cáncer y el virus del Papiloma Humano cuya transmisión es sexual.

Al respecto, tome en cuenta que para cuando se ha producido el cáncer han transcurrido entre 10 a 30 años desde la infección causal. Cuando corresponda, sopesar el hecho de tener una buena relación actual y mantenerla contra arruinarla por problemas del pasado, ya superados.

Una mano extra nunca está de más

Sus rutinas se verán afectadas en mayor o menor grado por la necesidad de acudir a sus pruebas, a recibir tratamiento o por aparición de complicaciones: su actividad laboral, la atención y el cuidado de sus hijos (si fuera el caso), sus actividades en el cuidado de su hogar, etc. Apóyese en su círculo cercano. Las de sus familiares o cercanos también para acompañarle o apoyarle.

En el ámbito del hogar, si usted es madre, un reajuste de las rutinas con delegación de mayores responsabilidades en los hijos mayores y su cónyuge puede resultar de mucha ayuda. En caso de tener hijos pequeños, el apoyo en parientes también es deseable.

No pare

Sin embargo, no permita que el cáncer la paralice. Siempre que su estado lo permita, continúe haciendo lo que le gusta, siga resolviendo sus obligaciones, avance con sus proyectos sin llegar hasta los límites del agotamiento ni poner en peligro su tratamiento.

Tenga presente que una actividad física moderada puede ayudarle a tolerar mejor la quimioterapia, la radioterapia, a recuperarse más rápido de una cirugía. Eso sí, siempre preguntando al médico tratante de la conveniencia o no de tal o cual actividad. En términos generales, caminar al menos una hora al día en varias fracciones puede ayudar en su recuperación.

Descanse y duerma bien

No pare, pero tampoco deje de descansar. Tener que descansar no significa que se instale en su dormitorio haciendo de la cama su mueble favorito ( a menos que sea estrictamente necesario por indicación médica); Procure restringir la cama y el dormitorio a la hora de dormir en la noche.

Duerma al menos 8 horas en la noche. Permítase algunas siestas de corta duración menores a 20 minutos.

De las gracias

El que usted tenga cáncer no solo la afecta a usted, las personas de su entorno también padecen, pueden agotarse, pueden enfermar o empeorar su padecimientos (por ejemplo, empeorar una hipertensión arterial), necesitan descansar, tomar tiempo para sus propias actividades, es importante que sientan que usted aprecia su apoyo, y se sienten considerados.

Detección precoz de cáncer de ovario

A la fecha de redacción, no existe un método eficaz para detectar temprano el cáncer de ovario. Esta limitación de la medicina afecta a muchas mujeres que desarrollan cáncer de ovario y recién pueden ser diagnosticadas cuando es avanzado.

El cáncer de ovario temprano es altamente curable solo con cirugía; pero, es difícil de diagnosticar. En tanto, el cáncer avanzado de ovario es difícil de controlar a costa de tratamientos complejos de cirugía, quimioterapia y a veces de terapia biológica, y suele ser el estado habitual de diagnóstico.

Ecografía ginecológica

La ecografía anual de la zona ginecológica podría detectar varios cánceres precoces de ovario; sin embargo, este método no es seguro porque podría dejar pasar los de rápido crecimiento debido a que en el lapso anual entre controles podría quedar largo.

Dicho con ejemplo, después de tener una ecografía normal de chequeo, en una mujer podría crecer un cáncer de ovario rápidamente hasta un estado avanzado antes de que pueda ser detectado temprano por el siguiente control.

En el otro extremo, la ecografía puede inducir a intervenciones quirúrgicas innecesarias.

Marcador tumoral CA125

El CA125 es un marcador de cáncer de ovario que se busca en la sangre; pero, tampoco asegura la detección temprana, pues suele estar elevado recién cuando el cáncer de ovario es avanzado.

Síntomas de alarma

Es importante estar alerta a los signos de alarma del cáncer de ovario, inclusive si tuviera una ecografía ginecológica normal de pocos meses:

  • Aumento del volumen abdominal que no se explica por otras razones
  • Deseos frecuentes de ir al baño
  • Sensación de llenura habiendo comido poco
  • Dolor en el vientre
  • Sensación de bulto con movimientos bruscos como los que se hacen al correr, saltar.

Ninguno de los síntomas mencionados es típico del cáncer de ovario, es más, es frecuente que se deban a otras causas. Pero, es necesario actuar pronto, y solicitar una ecografía del área ginecológica cuando el estudio de las otras causas más frecuentes de los síntomas no encuentren el origen.

Conclusión

Con todas las limitaciones que tienen la ecografía del área ginecológica y el CA 125, estas siguen siendo las pruebas básicas para el diagnóstico del cáncer de ovario ante la presencia de cualquiera de estos síntomas inespecíficos, aun cuando muchas veces no logren identificarlo en estadio temprano.

Herida en cuello uterino

«Herida» en cuello uterino es un término no médico. Es usado de forma inapropiada para referirse a diferentes hallazgos.

Ectropión (o ectopia) cervical

El uso inapropiado más común es para referirse al ectropión o ectopia cervical, un cambio normal del cuello uterino que suele ocurrir en mujeres jóvenes.

En el ectropión, el tejido delicado casi transparente que habitualmente está oculto recubriendo el canal endocervical (que comunica el cuello uterino con el interior del útero), se desarrolla y sale hacia la superficie externa del cuello uterino bajo la estimulación de las hormonas femeninas dando el aspecto de una zona roja central como de una erosión (herida).

A la izquierda, cuello normal; a la derecha, otro cuello normal con ectropión

El ectropión no requiere tratamiento salvo en casos excepcionales. Es advertido por que puede provocar un flujo vaginal limpio y trasparente en cantidad aumentada, que corresponde a moco normal; pero, que puede preocupar a la mujer que lo tiene. El flujo vaginal puede ser tan preocupante que conlleve al uso inapropiado de antibióticos y/o cauterizaciones del cuello uterino.

Sospecha de cáncer

El término «herida» en el cuello uterino, a veces, puede ser usado para describir la sospecha de un tumor maligno ulcerado del cuello uterino.

Lo más apropiado sería manifestar la sospecha y que el caso sea evaluado por el especialista en ginecología oncológica. Usualmente estos casos requieren biopsia de la «herida» para confirmar/descartar la sospecha.

A la izquierdo, un cuello uterino normal; a la derecha, otro tumoral

El tratamiento de estas «heridas» del cuello uterino dependerá del resultado de la biopsia y evaluación del especialista.

Inflamación

El término «herida» en cuello uterino, también puede ser usado para describir el aspecto enrojecido que puede tomar el cuello uterino debido a inflamación. La presentación de síntomas ginecológicos de pocos días de evolución suelen aclarar el diagnóstico. El tratamiento resuelve el problema a los pocos días de iniciadas las molestias.

Conclusión

En suma, el hallazgo de una «herida» en el cuello requiere una adecuada evaluación y cuando corresponda tratamiento.

  • Siempre que exista la sospecha de malignidad, la evaluación debe ser realizada por el especialista en ginecología oncológica.
  • Lo ideal sería descartar el uso de este término inespecífico.

Lo que debe saber sobre el sangrado que ocurre con las relaciones sexuales

El sangrado postcoital es el que ocurre posterior al coito vaginal. Tiene varias causas. La más grave es el cáncer de cuello uterino; pero, es la menos frecuente.

Otras causas de sangrado postcoital más frecuentes y benignas son las siguientes:

  • Pólipo endocervical
  • Ectropión o ectopia
  • Cervicitis
  • Atrofia genital (en la menopausia)

Hay o otras razones de sangrado postcoital que son mucho menos frecuentes.

Lo importante ante un sangrado postcoital es acudir a consulta médica para descartar el cáncer de cuello uterino que es lo más grave, y una vez descartado pasar al tratamiento de la causa. En el caso de que el diagnóstico confirmara la malignidad, se debe iniciar el tratamiento que corresponda.

Por lo general, el diagnóstico se aclara con el examen ginecológico; pero, a veces, puele requerír ecografía transvaginal, colposcopia y biopsia.

¿Qué es un tumor pélvico?

Celia de 57 años buscó atención médica por aumento del vientre de 3 meses. El médico le encontró una masa en la pelvis al realizar el examen ginecológico y la ecografía sin poder precisar el órgano de origen, informándole que tenía un tumor pélvico.

Celia aún no entiende bien a que se refierió el médico con tumor pélvico.

Lo primero que le explico es que un tumor pélvico puede ser de cualquiera de los órganos que se alojan en la pelvis:

  • Puede ser de un órgano de la reproducción como el ovario, el útero o las trompas de Falopio.
  • También puede ser de la vía urinaria ubicada en la pelvis, por ejemplo de la vejiga.
  • Incluso podría originarse en el recto, parte del colon, o asa intestinal delgada ubicada en la zona, todas ellas del aparato digestivo, o;
  • Puede ser de los tejidos blandos o huesos de la pelvis

En segundo lugar, le explico que la dificultad para hallar el origen suele deberse a que el tumor ha crecido y comprometido varios órganos a la vez, o los ha desplazado u ocultado.

Tercero, le explico que es importante conocer el origen y naturaleza del tumor, ya que de esto depende las opciones de tratamiento y el pronóstico. Para ello, pueden ser necesarios varios estudios adicionales como tomografías, resonancia magnética, colonoscopia, marcadores tumorales y hasta exploración quirúrgica con biopsia.

El tumor puede ser de naturaleza benigna, si no ha invadido otros tejidos ni órganos; o, maligno, ha invadido los tejidos cercanos y saltado a órganos alejados (metástasis).

Aprovecho para darle ejemplos de tumores según el origen y naturaleza:

  • Cuando los tumores se originan en el útero suelen ser miomas, de naturaleza benigna; o, raramente pueden ser sarcomas, de naturaleza maligna. También pueden originarse en la capa interna del útero: cáncer de endometrio
  • Los tumores de ovario o trompas uterinas pueden ser benignos o malignos, y de cada uno hay gran variedad.
  • Los tumores de tejidos blandos malignos son raros, por lo general son sarcomas; los benignos son más frecuentes, por ejemplo, lipomas y fibromas.

En suma, un tumor pélvico puede ser maligno o benigno, y puede haberse originado en cualquiera de los órganos de la pelvis, suele ser necesario varios estudios incluyendo cirugía para asegurar el diagnóstico y tratamiento.

¿Es cierto que las pacientes con cáncer de mama no deben vacunarse contra la COVID-19 del lado operado?

Sí, es cierto. Algunas pacientes con cáncer de mama deben evitar la vacuna contra la COVID-19 en el lado de la cirugía.

A las pacientes con cáncer de mama que han tenido cirugía de extracción de los ganglios axilares (disección radical de axila o mastectomía radical) se les recomienda evitar la aplicación de inyectables, incluida la vacuna contra la COVID-19, en la extremidad del lado operado por el riesgo de celulitis.

Las pacientes que no requirieron cirugía en la axila, o a quienes solo les realizaron la biopsia del ganglio centinela, no tienen el riesgo mencionado. Sin embargo, deben advertir a su oncólogo en caso tengan un control clínico o de imágenes de la mama a pocos días de la aplicación de la vacuna contra la COVID-19, ya que puede ocurrir un aumento de volumen de los ganglios axilares del lado de la vacunación, que cause preocupación innecesaria.

La efectividad de la vacuna contra la COVID-19 es menor en la paciente con cáncer. ¿Cierto o falso?

Es probable que sea cierto. Se presume que los pacientes oncológicos que tengan afectada la inmunidad al momento de la aplicación de la vacuna contra la COVID-19 podrían tener una menor respuesta inmune.

Por el momento, solo se puede suponer que la efectividad de la vacuna sea afectada por el cáncer, ya que todavía no se cuenta con información científica comprobada.

Los pacientes podrían estar especialmente afectados en su respuesta inmune en la fase de aplicación de quimioterapia o recibiendo radioterapia que irradie extensamente la médula ósea. También en los pacientes con neoplasias activas de la sangre o del sistema linfático (de defensa del cuerpo), como la leucemia o linfoma.

Tengo cáncer ¿Puedo recibir vacuna contra la COVID-19?

Sí. Los pacientes con cáncer pueden y es recomendable que se vacunen contra la COVID-19. Consulte a su médico tratante el momento más apropiado para vacunarse.

También pueden vacunarse contra la COVID-19 los pacientes oncológicos que ya recibieron tratamiento, estén o no en seguimiento.

Lesiones de cuello uterino en tiempos de COVID-19

A 4 meses de iniciada la pandemia de la COVID-19 en el Perú, muchas mujeres con lesiones de cuello uterino aún no reciben atención debido a la restricción de la consulta ambulatoria y la cirugía programada por las medidas de control del coronavirus.

Pero, no todas las lesiones de cuello uterino necesitan atención en el corto o mediano plazo. una buena proporción puede ser atendida con seguridad cuando mejore el control de la pandemia de COVID-19.

¿Qué lesiones de cuello uterino necesitan atención en el corto y mediano plazo?

Las lesiones de cuello uterino que necesitan atención a pesar de las restricciones y los riesgos actuales ocasionados por el coronavirus son las siguientes:

  • Carcinoma infiltrante o micro infiltrante.
  • Lesiones escamosas de alto grado asociadas a alto riesgo de cáncer de cuello uterino: NIC 2 (displasia moderada), NIC 3 (displasia severa, carcinoma in situ).
  • Lesiones glandulares de alto riesgo como adenocarcinoma in situ.
  • Sospecha de cáncer o lesión de alto riesgo por citología (Papanicaou) anormal: carcinoma, lesión escamosa intraepitelial de alto grado (LEIAG, HSIL), células escamosas atípicas sospechosas de lesión de alto grado (ASCH), células glandulares atípicas sospechosas de neoplasia (AGUS, AGC).

¿Qué lesiones de cuello uterino pueden esperar?

Puede diferirse la atención de las lesiones de bajo grado, o la presencia de virus de papiloma humano de alto riesgo no asociada a lesión.

Excepción: infección por virus del papiloma 16 o 18 sin lesión asociada, en quién es no se puede evaluar adecuadamente el cuello uterino mediante colposcopía.

Síntomas que pueden requerir atención a pesar de la pandemia

Importante: Aquí nos referiremos solamente a las pacientes de la especialidad de Ginecología Oncológica en seguimiento después de haber recibido tratamiento completo.

Las pacientes con antecedente de haber sido tratadas de cáncer ginecológico (cuello uterino, ovario, endometrio, vulva. mama) o lesiones intraepiteliales del cuello uterino (NIC2, NIC 3 carcinoma in situ) pueden requerir control, si presentan cualquiera de lo siguiente:

  • Sangrado vaginal que ya había sido controlado o que aparece por primera vez
  • Flujo vaginal, en especial si tiene mal olor.
  • Dolor en vientre o abdomen que no estaba antes (no me refiero a las molestias que suelen quedar después de las cirugías)
  • Aumento de volumen abdominal que ya había sido controlado o que se presenta por primera vez
  • Reaparición o aparición de «bultitos» en la zona original del tumor, en sus alrededores o en cualquier parte del cuerpo.
  • Tenía un control de imágenes con resultado sospechoso que no se llegó a evaluar antes de la cuarentena.
  • Tenía resultados de marcadores tumorales aumentados que no se llegaron a evaluar antes de la cuarentena.
  • Tenía un control de biopsia, Papanicolaou o Test de Virus de Papiloma Humano que salió anormal que no se llegó a evaluar antes de la cuarentena.

Sí presenta estas manifestaciones o resultados sin evaluación ponerse en contacto con su médico tratante, para que defina la necesidad de atención médica urgente o la postergación adicional.

Tengo antecedente de lesión o cáncer: ¿Qué pasará con mi control?

¿Qué pasará con mi control? es la pregunta que se están haciendo muchas pacientes en seguimiento por lesiones o cáncer tratado que ya les tocaba su control. La respuesta es, se procurará atenderla en el momento más apropiado, sopesando el riesgo de recurrencia de la neoplasia contra el de enfermar gravemente por coronavirus.

La consulta y procedimientos médicos se han suspendido durante la cuarentena para reducir el riesgo de infección por el coronavirus. Las pacientes con antecedente de cáncer tienen un riesgo aumentado de padecer la forma grave de COVID-19. La asistencia a centros de atención de salud conlleva un riesgo de infección por coronavirus. Entonces, antes de atenderlas, hay que sopesar el riesgo/beneficio de la atención en la fecha que le corresponde contra el de diferir el control para cuando mejore la pandemia.

En términos generales , podemos afirmar que la mayoría pacientes pueden esperar hasta que el control de la pandemia mejore. Sin embargo, en algunas mujeres el riesgo de recurrencia puede ser alto y la necesidad de atención supera el riesgo de COVID-19. En caso de duda, la teleconsulta puede ayudar a decidir según riesgo/beneficio.

Después de la cuarentena cuando la COVID-19 este mejor controlada, se reanudará la atención médica en clínicas y hospitales. Es deseable que esta atención se reanude bajo protocolos de atención que reduzcan el riesgo de rebrote de la COVID-19, idealmente seleccionando a las pacientes que requieren atención presencial mediante teleconsulta, de manera que se atienda en persona solo a las pacientes que no admitan postergación. Algunos casos, muy urgentes, también pueden ser vistos en consulta presencial, inclusive durante la cuarentena.