La mayoría habrá escuchado del Papanicolaou y hasta se habrá chequeado con este examen. Desde hace varios años,  ya no es más  la única opción para prevenir el cáncer de cuello uterino. Ahora,  tenemos varias, inclusive vacunas, cada alternativa basada en un principio diferente:

  1. Las vacunas previenen la infección por Virus del Papiloma Humano (VPH) capaz de provocar cáncer. Tenemos 2 vacunas que previenen la infección  por el VPH 16 y VPH18: La vacuna Bivalente y la Tetravalente.   Más nueva, la que previene la infección del VPH 16, 18, 31, 33, 45, 52 y 58, que es la vacuna Nonavalente. Aquí aprovecho para indicar que son varios los tipos de VPH que pueden provocar cáncer; pero no, todos los tipos.
  2. Las pruebas de Virus del Papiloma Humano que identifican la presencia de los VPH que puede provocar cáncer de cuello uterino. Se tienen dos métodos: Por Captura Híbrida (que identifica la presencia y magnitud de infección) y por PCR (que identifica la presencia de Virus y los tipifica). De cada método hay varias pruebas disponibles.
  3. La citología, más conocida como Papanicoloau, que  identifica los cambios relacionados con neoplasia en las células que se desprenden  del cuello uterino. Se tienen la citología de base líquida, poco usada en el Perú, y la citología convencional, muy conocida y usada.
  4. La Inspección Visual con Ácido Acético (IVAA) que identifica el riesgo de neoplásica a través de los cambios manifestados con la aplicación de ácido acético al cuello uterino. Una alternativa muy útil y de bajo costo.

Ninguno de las alternativas es perfecta, pero ayudan a reducir el riesgo de cáncer de cuello uterino de manera significativa.
Algunos detalles que debe saber sobre las alternativas:
El valor de las pruebas de tamizaje es mayor cuando se aplica a ciertas edades: Las  pruebas de detección del Virus de Papiloma, entre los 30 a los 65 años; La IVAA, entre los 30 a 50 años; y, la citología de los 20 a los 65 años.
La capacidad de detectar los casos con riesgo de desarrollar o tener cáncer con las pruebas del VPH es de alrededor del 90%. Sí se usa citología, la capacidad de detección de lesiones que llevan al cáncer es del 50. Usando la IVAA, 60%
La combinación de la prueba de virus de papiloma humano y la citología ofrece el mayor porcentaje de detección, casi del 100%.
Las vacunas tienen su mejor valor si son aplicadas antes del inicio de las relaciones sexuales. Su capacidad para prevenir infección por VPH que causa cáncer puede llegar al 90% con la nonavalente.

No espere a que el cáncer le salga al encuentro, tome la iniciativa para evitarlo. Conversé con su médico sobre la mejor alternativa.  Revise el cuadro para comparar y evaluar la alternativa de prevención del cáncer de cuello uterino que le conviene.

En la mayoría el cono LEEP es seguro y solo provoca problemas menores. Las complicaciones serías son excepcionales.

La complicación más frecuente e inmediata del cono LEEP es el sangrado vaginal que suele ser leve. Raramente ocurre hemorragia que requiera evaluación de emergencia, que en la mayoría de veces, el médico, resuelve con facilidad.

Después del cono LEEP, es común que exude un líquido de aspecto sucio por vía vaginal durante varios días que corresponde al proceso normal de cicatrización. Es rara, la infección y cuando ocurre el exudado vaginal tiene mal olor, y acompañan escalofríos, fiebre y/o dolor en el vientre.

Se ha descrito las siguientes secuelas en un porcentaje menor de mujeres: parto prematuro (pretermino), ruptura prematura de membranas, estenosis del canal endocervical (estrechamiento). La ocurrencia de abortos es  secuela rara.

Para que tenga una idea más precisa sobre el riesgo de parto pretermino que se define como parto que ocurre antes de las 37 semanas de embarazo, una revisión de estudios encontró que el parto pretermino ocurre en el 9% de mujeres que tienen antecedente de cono LEEP y en el 5% de las que no tienen este antecedente. En otras palabras, encontró un riesgo de 4% de partos pretérmino por el LEEP, lo que significa que a un 96% la cirugía no le afecto en esta secuela.

El procedimiento de escisión eléctroquirúrgico con asa del cuello uterino (LEEP por sus siglas en inglés) es una cirugía menor ambulatoria que retira el extremo del cuello uterino, incluyendo el área que contiene la lesión usando un asa termoeléctrica. Se realiza con anestesia local (despierta) y en algunos casos con sedación y analgesia (dormida).

La cantidad de tejido que se retira en extensión lateral y en profundidad es variable y depende de cada caso. En términos generales, después del procedimiento queda suficiente cantidad de cuello uterino para soportar las demandas del embarazo y el parto en la mayoría.

El cono LEEP está indicado para el diagnóstico y/o tratamiento de las lesiones precursoras del cáncer de cuello uterino:

  • Lesiones escamosas de alto grado ( NIC 2, NIC3)
  • Lesiones escamosas de bajo grado persistentes (NIC 1 de más de 2 años de evolución)
  • Lesiones glandulares ( Adenocarcinoma in situ)
  • Para descartar/confirmar lesiones o cáncer de cuello uterino, que no se manifiestan claramente.

Los cuidados que debe tener después de un cono LEEP son los siguientes:

  • Reposo en cama el primer día posterior a la cirugía
  • Actividad física suave y por lapsos de poca duración por 14 días
  • Evitar actividad física intensa (por ejemplo, rutinas de gimnasio, trabajo pesado, por al menos 6 semanas)
  • No relaciones sexuales por al menos 6 semanas

Falso. La mayor proporción de virus de papiloma humano es eliminado del cuerpo por la respuesta inmunológica.  En otras palabras, el virus del papiloma humano provoca casi siempre infecciones transitorios.

Una proporción menor de virus de papiloma humano de alto riesgo es capaz de permanecer, provocando infecciones persistentes. Se considera persistente a una infección que dure más de un año.

Las infecciones persistentes por el virus del papiloma humano de alto riesgo pueden provocar lesiones escamosas de bajo grado, lesiones escamosas de alto grado o lesiones glandulares.

Si la lesión escamosa es de bajo grado, aún se le puede dar, bajo control médico estricto cada 6 meses, hasta 2 años para que el cuerpo la elimine, y lo hace en la mayor proporción de casos. Si el cuerpo no logra eliminar la lesión de bajo grado, debe ser tratada.

Las lesiones de alto grado y las lesiones glandulares requieren tratamiento, salvo casos excepcionales y bajo control estricto por el especialista.

Es posible que una pequeña proporción de infecciones por el virus del papiloma humano pasen desapercibidas y se manifiesten en la menopausia.

La vulva es accesible y la presencia de un cáncer en este órgano avisa; Sin embargo, es común diagnosticarlo avanzado ¿Porqué?

A continuación 3 razones que explican el problema:

  • La primera razón es que el cáncer de vulva es poco frecuente y no se difunde información sobre esta enfermedad. Por ello, es poco conocido.
  • Otra razón es que ocurre en mujeres mayores. El riesgo aumenta a partir de los 50 años. La vergüenza o darle poca importancia a los síntomas puede hacer que no se avise o no se busque atención médica oportuna y adecuada.
  • También contribuye, que la evolución sea lenta y a partir de otras enfermedades crónicas de la vulva. Esto puede hacer que la paciente y/o el médico no especialista subestime el riesgo de cáncer de vulva

Recomendaciones

Las siguientes recomendaciones pueden prevenir un cáncer avanzado de vulva:

Buscar atención médica especializada, que incluye la opinión de un ginecólogo oncólogo ante los siguientes síntomas:

  • Picazón persistente de la vulva que no mejora con tratamientos habituales (cremas, ungüentos)
  • Persistencia por más de dos semanas de «bultitos», erosiones, úlceras o nódulos en la vulva a pesar de tratamiento médico (cremas, ungüentos).
  • Aparición de manchas en la vulva

Conócete, la inspección periódica de la vulva con un espejo te permite reconocer precozmente cambios de color (manchas blancas, rojas, negras) y aparición de lesiones tempranas.

La vulva es la parte más externa de los genitales, sólo basta colocar el espejo enfrente de ésta, y observar labios mayores y menores, el clítoris y la entrada vaginal entreabriendo los labios vulvares.

Es bueno aclarar que la mayor proporción de síntomas de picazón y lesiones en la vulva son causadas por problemas benignos; Pero, en caso de persistencia es necesario descartar malignidad.

Si ya tienes más de 50 años poner en práctica estas recomendaciones podría librarte de un cáncer de vulva avanzado.

Si eres menor de 50, y tienes antecedente de infección por virus del papiloma humano o tratamiento de una lesión del cuello uterino, también debes seguir estás recomendaciones.

En todo caso compartir esta información con amigos y familiares les puede ser muy útil.

Finalmente, la vacuna contra el Virus del Papiloma Humano, también puede ayudarle a disminuir el riesgo de cáncer de vulva.

El sangrado postcoital es el que ocurre posterior al coito vaginal. Tiene varias causas. La más grave es el cáncer de cuello uterino; pero, es la menos frecuente.

Otras causas de sangrado postcoital más frecuentes y benignas son las siguientes:

  • Pólipo endocervical
  • Ectropión o ectopia
  • Cervicitis
  • Atrofia genital (en la menopausia)

Hay o otras razones de sangrado postcoital que son mucho menos frecuentes.

Lo importante ante un sangrado postcoital es acudir a consulta médica para descartar el cáncer de cuello uterino que es lo más grave, y una vez descartado pasar al tratamiento de la causa. En el caso de que el diagnóstico confirmara la malignidad, se debe iniciar el tratamiento que corresponda.

Por lo general, el diagnóstico se aclara con el examen ginecológico; pero, a veces, puele requerír ecografía transvaginal, colposcopia y biopsia.

El sangrado vaginal en la menopausia es un signo de alarma de cáncer; pero, no es sinónimo de cáncer. Cuando se presente es recomendable buscar asistencia médica para aclarar el diagnóstico.

Hay varias causas de sangrado vaginal en la menopausia, y la mayoría no son por cáncer.

Tenga en cuenta que el sangrado vaginal es de diferente intensidad y eso no hace la diferencia para el diagnóstico final. Puede ser un manchado sanguinolento que resulte ser de origen canceroso o una hemorragia que corresponda a una enfermedad benigna.

En caso de malignidad, el sangrado vaginal puede ser causado por un cáncer de vulva, de vagina, de cuello uterino, de endometrio, de cuerpo uterino o raramente de ovario.

En caso de sangrado en la menopausia, no lo deje a ver que pasa, consulte.

Preste atención ante los siguientes síntomas, pueden indicar cáncer ginecológico:

  1. Sangrado vaginal en la menopausia
  2. Sangrado vaginal que no corresponde a la menstruación
  3. Sangrado vaginal con las relaciones sexuales
  4. Flujos o descensos de más de 2 semanas que no ceden con óvulos ni tratamientos habituales
  5. Aumento de volumen abdominal que no corresponde a aumento de peso por comer más.
  6. Erosiones, úlceras o tumores en vulva que tienen más de 2 semanas y no ceden con tratamientos habituales

No dude en buscar ayuda médica especializada.

El Test del Virus de Papiloma Humano tiene 2 grandes ventajas para las mujeres:

  1. Con cada toma se puede identificar a más del 90% de mujeres en riesgo de cáncer de cuello uterino; en comparación con el Papanicolaou, que identifica a sólo el 50%, y el test de IVAA, al 60%.
  2. Elimina la necesidad del chequeo frecuente. Se puede tamizar cada 3 a 5 años, superando a las otras pruebas en seguridad.

Entonces, con tan gran ventaja, ¿Porqué no se aplica universalmente?

La principal limitación: el precio no es accesible a todas. Pocos seguros privados la cubren y el sistema público, tampoco.

Importante: Que el precio de la prueba sea alto, no significa que su costo-beneficio sea bajo desde el punto de vista de Salud Pública. Se ha calculado, en varios entornos, que lo que se ganaría en vidas sanas y productivas, salvadas del cáncer de cuello uterino detectado y tratado precozmente superaría el costo adicional que demandan estás pruebas.

Las lesiones precursoras del cáncer de cuello uterino se diagnóstican mediante la colposcopía, ya que el cuello uterino con lesión precursora se ve normal al examen pélvico.

La colposcopia tiene el valor de identificar las lesiones, determinar su extensión, y permitir la biopsia confirmatoria.

La colposcopía requiere el uso del colposcopio que permite aumentar la imagen. La aplicación de solución de ácido acético y Lugol resalta las lesiones haciendo posible tomar las muestra para biopsia.