Coronavirus y cáncer

Tenía programada una cirugía ¿Qué pasará?

Las pacientes con diagnóstico de cáncer y cirugía programada pero diferida por la imprevista pandemia del COVID19 estarán preguntándose: - ¿Qué pasará conmigo?

Las pacientes con sospecha o diagnóstico de cáncer con cirugía programada, pero diferida por la imprevista pandemia del COVID-19 están preguntándose: – ¿Qué pasará conmigo?.

La situación es riesgosa para todos por la pandemia del COVID-19, en especial para las pacientes con cáncer en espera de cirugía. Trataré de orientarlas. Pero antes debo precisar dos hechos.

En primer lugar, hay evidencia de riesgos adicionales cuando se opera pacientes con cáncer e infección por coronavirus, y al momento, no se puede lograr 100% de certeza de que pacientes y profesionales de la salud esten libres del virus al momento de la cirugía:

  • Riesgos para la paciente, sustentados en evidencia escasa y limitada, pero evidencia al fin, de que operar a una paciente con cáncer e infección por coronavirus (y podría estar infectada al momento de la cirugía sin que lo podamos detectar) aumenta el riesgo de  enfermedad severa y muerte por el coronavirus.
  • Riesgos para el personal de salud, basado en reportes de personal con enfermedad severa por el coronavirus cuando se opera pacientes infectadas y que no se pudieron detectar.

En segundo lugar, desde el punto de vista de salud pública,  en tanto no se haya logrado la contención de la infección por coronavirus, el sistema de salud estará orientado a esta enfermedad, dejando pocos recursos y seguridad para la cirugía programada de pacientes con cáncer.

En la medida que se vayan implementando recursos y procesos para establecer flujos de pacientes y procedimientos de bajo riesgo de infección por coronavirus, se irá retomando las cirugías, priorizando los casos de cáncer de mayor riesgo.

Entonces, ¿qué puede pasar con la programación de su cirugía?

La premisa es que cada caso es individual y las desiciones que se tomen pueden variar.

A continuación los posibles desenlaces:

1) Que se mantenga la propuesta quirúrgica. En este caso, su médico tratante encuentra que el riesgo de operar es menor que el de padecer enfermedad severa por coronavirus y los beneficios de la cirugía superan el de otras opciones de tratamiento como quimioterapia y/o radioterapia.

Si se mantiene la decisión de operar, su caso será priorizado según el otro riesgo, el del cáncer. Es decir, podrían indicarle que es necesario operarla lo más pronto, o que espere un tanto más.

En el caso de cirugía, la mayoría de centros, añadirán la toma de pruebas de coronavirus antes de operar.

2) Que se cambie la propuesta de tratamiento

 Si los riesgos de la cirugía son altos, le propondrán otras opciones que incluyen: diferir un poco más el tratamiento,  o indicarle quimioterapia y/o radioterapia que genera menores riesgo por el coronavirus, u ofrecerle quimioterapia para operarla después, en tanto mejora el control del coronavirus.  La alternativa se tiene que adecuar a cada caso

En resumen: En el contexto, de la pandemia, todas las alternativas de tratamiento oncológico  tienen más riesgos que los habituales, su médico se esforzará en proponer la alternativa de menor riesgos y más beneficios. 

Según esto, puede mantenerse o cambiarse la propuesta quirúrgica dependiendo del balance entre el riesgo de operar el cáncer en el contexto de la pandemia contra los beneficios comparados de otras alternativas de manejo como quimioterapia y/o radioterapia.

Sobre el momento para iniciar el tratamiento dependerá del balance de riesgos entre actuar ya o después.

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