Sexualidad después del cáncer de cuello uterino

La sexualidad no se afecta después del tratamiento del cáncer de cuello uterino. Completado el tratamiento y controlada o curada la enfermedad, la calidad de la vida sexual es comparable a la de mujeres sin este problema en sus diferentes aspectos. Así lo indican estudios de calidad de vida y de sexualidad de mujeres que han sido operadas, recibido radioterapia y/o quimioterapia por este cáncer.

Pero no todas las mujeres deciden retomar su vida sexual después del cáncer de cuello uterino. Muchas por miedo a que la enfermedad regrese, otras por las incomodidades iniciales que puede ocasionar y/o también porque están enojadas con su pareja, tienen la seguridad que el cáncer que padecen es consecuencia de su infidelidad. Las mujeres que más temen retomar su vida sexual son las de mayor edad y las menos instruidas por temor a que la enfermedad regrese.

Lo cierto es que no hay pruebas de que el sexo después del cáncer de cuello uterino aumente el riesgo de recurrencia. La sexualidad se puede reanudar tanto después del tratamiento quirúrgico como de radioterapia con o sin quimioterapia siempre que se consiga curación o control de la enfermedad.

Respecto a la certeza de infidelidad es bueno aclarar que si bien el cáncer de cuello uterino tiene como factor necesario la infección por el virus del Papiloma Humano por transmisión sexual, no es posible precisar cuando ocurre la infección, y el desarrollo del cáncer puede tomar algunas décadas. Esto quiere decir, que cabe la posibilidad de que la infección por el virus pueda haber ocurrido como consecuencia de la vida sexual anterior a la relación de pareja actual, o sea consecuencia de problemas de parejas hace tiempo superados.

Mi impresión en la práctica diaria es que la decisión de no retomar la vida sexual después del cáncer de cuello uterino trae más inconvenientes que beneficios, y no solo me refiero a los problemas maritales, familiares, psicológicos, sociales, etc. También a los de orden médico.

Me explico mejor, la radioterapia por cáncer de cuello uterino, por ejemplo, provoca inflamación que suele ocasionar incomodidades y después sinequia progresiva de la vagina cerrándola progresivamente y ocultando el cuello uterino si no hay actividad sexual. Entonces, los controles son más limitados.

Además, las mujeres con cáncer de cuello uterino deben saber que las incomodidades provocadas por el tratamiento pueden ser aliviadas a la par que se recupera la sexualidad.

En conclusión, las mujeres pueden retomar con seguridad su vida sexual después del cáncer de cuello uterino, y es preferible que lo hagan si lo deciden así.

Publicado por

Dr. Gorky Bances

Actual Vice-President y Presidente de la Sociedad Peruana de Oncología Ginecológica 2018-2019 Título segunda especialidad: Ginecología Oncológica Título especialista: Cirugía General y Oncológica.

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